Muchos asesores piden que ante los ataques, digan que el anterior tuvo la culpa y resaltar que este gobierno siempre es mejor. Es algo que sirve a las primeras veces pero no siempre, ya que es un concepto que se desgasta.
Presidentes como López Obrador, Sheinbaum, Trump, Maduro etc. Todos ellos tiran culpas por sus ineficiencias, y se entiende que lo hagan porque quieren apartar todo lo malo que los demás hicieron, pero no deja de ser el mismo barco.
Llego el punto que canso a la gente, hasta de los mismos que votaron por ellos, porque desilusiona que digan lo mismo y no ver resultados. Maduro de Venezuela le echa la culpa de sus errores a Estados Unidos y Trump a Biden.
Los dos presidentes mexicanos de izquierda, López Obrador y Claudia Sheinbaum, le siguen echando la culpa de sus errores a Felipe Calderón. El salió desde el 2012 y aún continúan reclamando sobre la inseguridad del país. Llevan varios años que si pasa algo sobre narcotráfico o delincuencia organizada, estos dos presidentes siempre le atacan diciendo que todo pasa por su culpa. Ya casi tres sexenios y no quieren absorber la culpa que ahora son ellos los del problema y deben resolverlo. Tanto pidieron el poder, para al final dejar que el pasado los absorba.
Con el tema del campo de exterminio en el rancho de Teuchitlán Jalisco, la presidenta Sheinbaum y todo su séquito de legisladores han tratado de desligarse del tema y echando culpas a los gobiernos anteriores.
Las personas que votaron por ellos, fue para que les resolvieran los problemas y no para que se desliguen a cada rato. Los gobernantes en turno piensan que el tirar culpas siempre les funcionara, sin embargo el punto álgido es que la gente se empezó a hartar de que solo pretextan su incapacidad de resolución y sus seguidores no saben cómo responder, ante algo tan evidente.
Llega un momento en que el político debe asumir sobre lo que está pasando en su gobierno, resolver problemáticas, delegar y supervisar dando seguimiento, porque a la gente no le interesa si paso en otro año. Sobre todo a los nuevos votantes o las juventudes, donde ven errores que no son respondidos por su gobierno.
El desligarse es un elemento mal utilizado que se agota y al final de cuentas le das elementos a tus contrarios políticos para que te lo evidencien y reclamen diariamente, eso aumenta el desgaste de la imagen del político y su partido.
Add Comment