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EE.UU impulsa impuesto del 5% a remesas: Un golpe a las economías latinoamericanas

A menos de seis meses de su regreso a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump impulsa una propuesta legislativa republicana que podría impactar severamente a varios países de América Latina. Presentado la semana pasada en la Cámara de Representantes, el proyecto busca imponer un impuesto del 5% a las remesas enviadas al extranjero por no ciudadanos, adicional a las tarifas de entre 5% y 10% que ya cobran servicios como Western Union y MoneyGram, según informó Bloomberg el 20 de mayo de 2025.

Las remesas son transferencias de dinero que los migrantes envían a sus países de origen, generalmente para apoyar a sus familias o comunidades. Estas transferencias suelen realizarse a través de servicios como Western Union, MoneyGram o plataformas digitales, y representan una fuente vital de ingresos para muchas economías, especialmente en América Latina.


Impacto en América Latina:
Las remesas son un pilar económico para varios países de la región, representando un porcentaje significativo de su Producto Interno Bruto (PIB):
El Salvador: Las remesas constituyen el 21% del PIB. A pesar de su alianza con EE.UU. para recibir deportados, el país podría ser uno de los más afectados.

Honduras: También con un 21% del PIB, el país, que ha colaborado en procesos de deportación, enfrenta un riesgo económico considerable.

Guatemala: Las remesas representan el 17% del PIB, siendo vitales para comunidades como Cajolá, donde sustentan negocios locales y el consumo familiar.

República Dominicana: Con un 7% del PIB, el Banco Central dominicano destacó que estas transferencias impulsan el consumo, la inversión y el apoyo a sectores vulnerables.

México: Aunque representa un 4% del PIB, las remesas son cruciales, con un impacto estimado de al menos 3,250 millones de dólares anuales en pérdidas si se aprueba el impuesto.

Sudamérica: Países como Ecuador (4.6%), Colombia (2.8%) y Perú (1.7%) también dependen de estas transferencias, con Colombia recibiendo el 53% de sus remesas desde EE.UU. en 2024, según Corficolombiana.

-Reacciones y preocupaciones:
México: El embajador Esteban Moctezuma se reunió con el subsecretario de Estado Christopher Landau para enfatizar que las remesas son esenciales para las familias de bajos ingresos, no un lujo. México considera el impuesto como una forma de doble tributación, ya que muchos migrantes, incluso indocumentados, ya pagan impuestos en EE.UU.

Efectos económicos: Expertos advierten que el impuesto podría reducir el consumo, limitar el ahorro y aumentar el uso de canales no regulados, incrementando riesgos como el lavado de dinero. En México, estados como Chiapas, Guerrero, Michoacán y Zacatecas, donde las remesas superan el 10% del PIB estatal, serían los más afectados.

Críticas: La Asociación FinTech México y analistas como Enrique Díaz-Infante señalan que el impuesto es regresivo, perjudicando desproporcionadamente a las familias más pobres y afectando el bienestar en áreas como salud, educación y vivienda.


Contexto y perspectivas:
La propuesta, incluida en el paquete fiscal republicano “One, Big, Beautiful Bill”, está en discusión en el Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, con una posible votación antes del 26 de mayo de 2025. Si se aprueba, pasará al Senado y podría entrar en vigor en 2026. Sin embargo, su aprobación no está garantizada debido a divisiones internas entre republicanos moderados y conservadores.


El impuesto afectaría a más de 40 millones de personas en EE.UU., incluyendo residentes legales y titulares de visas temporales, lo que ha generado temores de un aumento en la migración por desesperación económica, en lugar de reducirla como pretende la iniciativa….

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