La reciente controversia desatada por el tuit de Melissa Cornejo, consejera estatal de Morena en Jalisco, ha generado un amplio debate sobre si las publicaciones en redes sociales pueden derivar en la cancelación de una visa estadounidense. El caso, que involucró una respuesta directa del subsecretario de Estado de EE. UU., Christopher Landau, ha puesto bajo la lupa el impacto de las redes sociales en los procesos migratorios.
–
El pasado 9 de junio, Cornejo publicó en X una imagen de un manifestante ondeando una bandera mexicana frente a un vehículo incendiado con la leyenda “Fuck ICE” durante protestas contra redadas migratorias en Los Ángeles. Acompañó la imagen con el mensaje: “Viva la raza y métanse mi visa por el culo”. Esta publicación provocó una reacción inmediata de Landau, quien anunció que ordenó la cancelación de la visa de Cornejo por considerarla “vulgar” y promover la violencia. Sin embargo, el funcionario aclaró posteriormente que Cornejo no tenía una visa vigente para cancelar, lo que añadió un matiz irónico al incidente.
–
¿Es posible perder la visa por publicaciones en redes?
Aunque no existe una ley específica en EE. UU. que permita cancelar visas únicamente por insultos o publicaciones ofensivas en redes sociales, las autoridades migratorias han intensificado la revisión de perfiles digitales desde 2019. Los solicitantes de visas, tanto inmigrantes como no inmigrantes, deben declarar las cuentas de redes sociales que han usado en los últimos cinco años. Estas revisiones buscan identificar contenido relacionado con amenazas a la seguridad nacional, como terrorismo o violencia, pero también pueden considerar publicaciones que sugieran actividades delictivas o contradicciones con la información proporcionada en la solicitud de visa.
En el caso de Cornejo, su publicación fue interpretada por Landau como una glorificación de la violencia, lo que llevó a su intento de cancelación de visa. Aunque no resultó en una sanción concreta por la inexistencia del documento, el incidente destaca cómo las autoridades estadounidenses pueden actuar ante publicaciones que consideren ofensivas o contrarias al orden público.
–
Respuesta en México y el papel de las redes sociales
La presidenta Claudia Sheinbaum abordó el tema en su conferencia mañanera, instando a “dejar de hacer política en X” y enfatizando que Morena no respalda las declaraciones de Cornejo. La mandataria subrayó la importancia de priorizar el contacto directo con la ciudadanía y promover la paz, en lugar de alimentar polémicas en redes sociales. Por su parte, la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, se deslindó de Cornejo, llamando a la militancia a actuar con “responsabilidad y prudencia”.
–
Tras la respuesta de Landau, Cornejo eliminó su publicación y restringió el acceso a sus cuentas de X e Instagram, limitando la visibilidad de sus perfiles. La controversia también generó reacciones mixtas en redes, con usuarios divididos entre quienes critican el lenguaje de Cornejo y quienes defienden su libertad de expresión.
–
Un precedente para el futuro
El caso de Melissa Cornejo pone de manifiesto el creciente escrutinio de las redes sociales en los procesos migratorios de EE. UU., especialmente bajo la administración de Donald Trump, que ha implementado medidas más estrictas, como revisiones de redes para solicitantes de visas estudiantiles y restricciones a extranjeros que promuevan contenidos considerados censurables. Aunque no hay evidencia de que insultos en redes sociales resulten automáticamente en la cancelación de una visa, las publicaciones que sugieran apoyo a la violencia o contradigan los valores de las autoridades migratorias pueden tener consecuencias.
–
Este incidente, que ha generado titulares y debates en ambos lados de la frontera, sirve como advertencia para los usuarios de redes sociales: lo que se publica en plataformas como X puede trascender el ámbito digital y afectar la situación migratoria. Mientras las tensiones entre México y EE. UU. persisten, el caso de Cornejo podría ser un indicador de los desafíos en la intersección entre libertad de expresión, diplomacia y políticas migratorias.


Add Comment