The Velvet Sundown es un proyecto musical que irrumpió en la escena digital en junio de 2025, alcanzando en menos de un mes más de 1.2 millones de oyentes mensuales en Spotify. Con un estilo que fusiona rock psicodélico, folk rock de los años 70 y toques de indie moderno, la banda ha lanzado dos álbumes en rápida sucesión:
Floating on Echoes (5 de junio) y Dust and Silence (20 de junio), con un tercero, Paper Sun Rebellion, programado para el 14 de julio. Su música, caracterizada por suaves melodías de guitarra, voces masculinas y letras nostálgicas, evoca bandas como Pink Floyd, Led Zeppelin o Kansas, pero con un aire contemporáneo.
-Sin embargo, lo que parecía el nacimiento de una nueva estrella del rock se reveló como un fenómeno completamente artificial: The Velvet Sundown es un proyecto creado íntegramente por inteligencia artificial (IA), utilizando herramientas como Suno para generar música, letras, voces e incluso imágenes promocionales.
–
Detalles del proyecto
La banda, presentada inicialmente como un cuarteto formado por Gabe Farrow (vocalista y mellotron), Lennie West (guitarrista), Milo Rains (sintetizadores) y Orion “Rio” Del Mar (percusionista), no tiene existencia física. Sus fotos, biografías y portadas de discos, de estilo surrealista, muestran claros indicios de ser generadas por IA, con detalles como rostros hiperrealistas, sombras extrañas o elementos visuales atípicos. Deezer, una plataforma rival de Spotify, clasificó su música como “100% generada por IA” mediante herramientas de detección, mientras que análisis técnicos, como los realizados por el productor Rick Beato, revelaron “artefactos digitales” y compresiones propias de la música creada por algoritmos.
–
El proyecto se describe en su biografía actualizada en Spotify como “un proyecto de música sintética guiado por la dirección creativa humana, compuesto, cantado y visualizado con el apoyo de inteligencia artificial”. No es un engaño, sino “un espejo” y una “provocación artística” diseñada para cuestionar los límites de la autoría, la identidad y el futuro de la música. Sin embargo, la falta de transparencia inicial, sumada a la aparición de un supuesto portavoz ficticio, Andrew Frelon, quien afirmó que la música fue creada con Suno como parte de un “engaño artístico”, generó controversia y confusión.
–
Recepción y controversia
El éxito de The Velvet Sundown, con canciones como “Dust on the Wind” superando el medio millón de reproducciones, se atribuye en parte a su inclusión en playlists algorítmicas de Spotify, como Discover Weekly o listas temáticas de rock y folk. Sin embargo, investigaciones revelaron que 25 de las 30 principales listas de reproducción que incluyen sus canciones provienen de solo cuatro cuentas misteriosas, lo que sugiere posibles manipulaciones o uso de bots para inflar sus cifras. Esto ha avivado sospechas sobre la autenticidad de su popularidad.
–
La recepción del público está dividida. Mientras algunos oyentes disfrutan de la música por su calidad y estética nostálgica, otros la consideran un experimento vacío que carece de la profundidad emocional de la creación humana. En redes sociales como Reddit y TikTok, los usuarios expresan tanto fascinación como frustración por la dificultad de distinguir entre música real y artificial.
–
Impacto en la industria musical
El caso de The Velvet Sundown ha desatado un debate global sobre el papel de la IA en la música y sus implicaciones éticas, legales y artísticas: Autenticidad y autoría: La incapacidad de distinguir entre música humana y artificial plantea preguntas sobre el valor de la autenticidad en el arte. Como señaló Gina Neff, profesora de la Universidad de Cambridge, “cada vez nos cuesta más distinguir qué es real”, lo que podría redefinir la conexión emocional entre artistas y oyentes.
–
Derechos de autor: La música generada por IA, como la de The Velvet Sundown, plantea dilemas legales. Las leyes actuales en muchos países, incluido México, consideran que solo los humanos pueden ser autores de obras artísticas. Esto deja en un limbo jurídico a proyectos como este, donde no está claro quién ostenta los derechos: ¿los creadores de los algoritmos, los programadores o nadie? Además, artistas como EltonTbln John y Dua Lipa han criticado el uso de obras humanas para entrenar modelos de IA, calificándolo como “robo disfrazado de competencia”.
–
Sostenibilidad para artistas humanos: La capacidad de la IA para producir música rápidamente y a bajo costo amenaza con saturar plataformas de streaming, desplazando a músicos reales que invierten tiempo y recursos. Spotify distribuye ingresos según reproducciones, sin diferenciar entre música humana y artificial, lo que podría reducir las ganancias de artistas tradicionales.
–
Regulación y transparencia: Mientras Deezer etiqueta contenido generado por IA, Spotify no tiene políticas claras al respecto, lo que ha generado críticas de artistas y expertos que exigen mayor transparencia. La falta de regulación podría permitir que proyectos similares proliferen sin control, afectando la equidad en la industria.
–
Repercusiones futuras
The Velvet Sundown no es un caso aislado. Otros proyectos como Cooperplate, con más de 300,000 oyentes, también son generados por IA, y en España, un sello discográfico ya se dedica exclusivamente a artistas artificiales. Este fenómeno podría transformar la industria musical:
Producción masiva: La IA permite crear álbumes en minutos por una fracción del costo, lo que podría saturar el mercado con contenido sintético y cambiar las dinámicas de producción y distribución.
–
Cambio en el consumo: Si los oyentes aceptan música generada por IA, como sugieren las cifras de The Velvet Sundown, la industria podría priorizar contenido sintético que maximice beneficios sin los costos asociados a artistas humanos.
–
Nuevos modelos artísticos: La “provocación artística” de The Velvet Sundown podría inspirar proyectos híbridos, donde humanos y algoritmos colaboren, redefiniendo la creatividad. Sin embargo, también podría desincentivar la inversión en artistas reales, afectando la diversidad cultural.
–
Desafíos éticos: La falta de claridad sobre quién crea y controla estos proyectos plantea riesgos de manipulación, como el uso de bots para inflar popularidad o la apropiación de estilos sin crédito a influencias humanas.
–
Conclusión
The Velvet Sundown es más que una banda falsa: es un reflejo de los retos y oportunidades que la IA plantea al mundo de la música. Su éxito demuestra el potencial de la tecnología para crear arte convincente, pero también expone las grietas en una industria que aún no está preparada para regular la creación artificial.
-Mientras el tercer álbum de la banda se lanza el 14 de julio, el debate sobre la autenticidad, los derechos de autor y el futuro de la música sigue abierto. ¿Aceptarán los oyentes un futuro donde la música sea solo un producto algorítmico? El caso de The Velvet Sundown sugiere que, para muchos, la respuesta podría ser afirmativa, siempre que “suene bien”.


Add Comment