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Desencuentros entre México y la DEA bajo la administración de Claudia Sheinbaum

La relación entre México y la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) ha sido históricamente compleja, marcada por momentos de cooperación y tensiones derivadas de percepciones de intromisión en la soberanía mexicana. Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), las fricciones se intensificaron con acciones como la disolución en 2021 de una unidad élite antinarcóticos entrenada por la DEA, la expulsión de la agencia del hangar en el Aeropuerto Internacional de Toluca en 2022 y acusaciones de López Obrador sobre una supuesta infiltración de la DEA por el crimen organizado.

Estas tensiones han continuado en la administración de Claudia Sheinbaum, quien asumió la presidencia en octubre de 2024, en un contexto de presión por parte de Estados Unidos, especialmente bajo la segunda administración de Donald Trump (iniciada en enero de 2025), para intensificar la lucha contra el narcotráfico y el tráfico de fentanilo.

Declaraciones de Claudia Sheinbaum el 19 de agosto de 2025
En su conferencia matutina del 19 de agosto de 2025, conocida como “La Mañanera del Pueblo,” la presidenta Claudia Sheinbaum desmintió categóricamente la existencia de un acuerdo con la DEA relacionado con el denominado “Proyecto Portero,” anunciado por la agencia estadounidense el día anterior. Sheinbaum aclaró que no se ha firmado ningún acuerdo con la DEA y cuestionó la emisión del comunicado por parte de la agencia, señalando que no se consultó al gobierno mexicano. Según la mandataria, lo único que ocurrió fue un taller impartido a un grupo de policías de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) en Texas, pero esto no constituye un proyecto conjunto. Enfatizó: “Nosotros no validamos algo que se emita por parte de una institución de Estados Unidos que no se haya preguntado al gobierno de México.” Además, pidió a las autoridades estadounidenses no difundir información falsa y aclarar cualquier mensaje relacionado con la cooperación binacional.

Razones de los desencuentros
Los problemas entre México y la DEA en este caso específico se centran en la falta de coordinación y comunicación entre ambas partes, así como en la percepción mexicana de intromisión en su soberanía. El “Proyecto Portero,” anunciado por la DEA el 18 de agosto de 2025, fue presentado como una iniciativa conjunta para combatir el tráfico de fentanilo y armas en la frontera, en colaboración con la Homeland Security Task Force (HSTF). Sin embargo, el gobierno mexicano no reconoció esta iniciativa, lo que evidencia una falta de consulta previa por parte de Estados Unidos. Este incidente se suma a una serie de tensiones previas: Soberanía y no intervención: México, bajo Sheinbaum, ha mantenido una postura firme de “coordinación y colaboración, pero nunca subordinación” frente a Estados Unidos. La presidenta ha rechazado cualquier intervención directa, como la presencia de militares estadounidenses en territorio mexicano o acciones unilaterales de la DEA, insistiendo en que la soberanía mexicana es innegociable.

Diferencias en la narrativa: Mientras la DEA y el gobierno de Trump han enfatizado la necesidad de acciones contundentes contra los cárteles mexicanos, designados como organizaciones terroristas, México considera que estas declaraciones y acciones unilaterales no respetan los canales diplomáticos establecidos. Por ejemplo, Trump ha sugerido en el pasado bombardear laboratorios de fentanilo en México o enviar tropas, propuestas que Sheinbaum ha rechazado enfáticamente.
Historial de fricciones: Las tensiones actuales se construyen sobre desencuentros previos, como las acusaciones de López Obrador de “intromisión abusiva” por parte de la DEA y la percepción de que la agencia ha actuado sin coordinación con México. La detención de Ismael “El Mayo” Zambada en 2024, en la que Estados Unidos actuó sin notificar a México, exacerbó estas tensiones.

Presiones de Trump: La administración Trump ha intensificado la presión sobre México para abordar el tráfico de fentanilo, que causó más de 80,000 muertes en Estados Unidos en 2023, y la migración irregular, utilizando amenazas de aranceles y medidas proteccionistas como herramientas de negociación. Esto ha generado un ambiente de desconfianza, especialmente cuando México percibe que Estados Unidos no aborda con la misma urgencia el tráfico de armas hacia el sur, que agrava la violencia en México.

Reacción de Estados Unidos
La reacción de Estados Unidos, según los reportes disponibles, ha sido limitada en torno al incidente del “Proyecto Portero.” La DEA, a través de su administrador Terrance Cole, anunció el proyecto como un “primer paso audaz” para desmantelar a los cárteles mexicanos mediante una colaboración transfronteriza. Sin embargo, tras la desmentida de Sheinbaum, no se han registrado declaraciones oficiales de la DEA o la Casa Blanca aclarando el malentendido al 19 de agosto de 2025.

Por su parte, la administración Trump ha mantenido una postura agresiva hacia México, especialmente en temas de seguridad y migración. En semanas previas, Trump afirmó que México “hace lo que le decimos” en materia migratoria, lo que provocó una respuesta contundente de Sheinbaum el 15 de agosto, quien afirmó: “El único que manda en México es el pueblo.” Además, la secretaria de Seguridad de Trump, Kristi Noem, tras reunirse con Sheinbaum en marzo de 2025, señaló que “todavía hay mucho trabajo por hacer” para frenar el flujo de drogas y migrantes, a pesar de los esfuerzos mexicanos, como el despliegue de 10,000 agentes de la Guardia Nacional en la frontera y la entrega de 29 capos del narcotráfico a Estados Unidos.

Detalles adicionales y análisis Contexto político: La relación bilateral se encuentra en un momento delicado debido al regreso de Trump a la presidencia, cuya agenda incluye aranceles, deportaciones masivas y una postura dura contra los cárteles. Sheinbaum ha buscado manejar estas presiones con una combinación de diálogo diplomático y defensa de la soberanía, logrando éxitos parciales como la suspensión temporal de aranceles del 25% en febrero de 2025 tras negociar el despliegue de la Guardia Nacional.

Estrategia mexicana: Sheinbaum ha enfatizado resultados concretos en la lucha contra el narcotráfico, como la reducción a la mitad de las incautaciones de fentanilo en la frontera desde octubre de 2024, según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP). También ha destacado que el 70% de las armas ilegales incautadas en México provienen de Estados Unidos, exigiendo reciprocidad en el control del tráfico de armas.

Impacto económico: Las tensiones con Estados Unidos, especialmente en torno a aranceles, afectan la economía mexicana, que depende en gran medida del comercio con su vecino del norte. El “Plan México,” estrategia de Sheinbaum para atraer inversión y fortalecer la economía interna, enfrenta retos ante la incertidumbre generada por las políticas proteccionistas de Trump.

Finalmente
El desencuentro por el “Proyecto Portero” refleja una falta de coordinación entre México y la DEA, exacerbada por la postura soberanista de Sheinbaum y la presión de la administración Trump. La presidenta mexicana ha reafirmado su compromiso con la cooperación bilateral, pero bajo términos de respeto mutuo y no intervención. Mientras México insiste en manejar la seguridad interna sin injerencias extranjeras, Estados Unidos mantiene la presión para obtener resultados inmediatos en el combate al narcotráfico. Este episodio pone de manifiesto los retos de la relación bilateral en un contexto de agendas divergentes y sensibilidades históricas. La ausencia de una aclaración inmediata por parte de la DEA sugiere que las tensiones podrían persistir, aunque Sheinbaum busca mantener el diálogo para evitar escaladas mayores.

 

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