Cambio de hábitos, inflación y aranceles llevan al gigante de conservas a reestructuración financiera
Contexto y causas de la bancarrota
Del Monte Foods, la icónica empresa estadounidense de alimentos enlatados fundada en 1886, se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos el 1 de julio de 2025, en un tribunal de Nueva Jersey, para reestructurar una deuda estimada entre 1,000 y 10,000 millones de dólares. La compañía, conocida por sus frutas y verduras enlatadas, así como por marcas como Contadina, College Inn, Kitchen Basics y Joyba, enfrenta una combinación de factores que han debilitado su posición financiera:
- Cambio en los hábitos de consumo: Los consumidores en EE.UU. han mostrado una creciente preferencia por alimentos frescos, orgánicos y sin conservantes, lo que ha reducido la demanda de productos enlatados, el núcleo del negocio de Del Monte. Según Sarah Foss, experta en reestructuración de Debtwire, “las preferencias de los consumidores se han alejado de los alimentos enlatados con conservantes en favor de alternativas más saludables”.
- Presiones económicas: La inflación persistente en EE.UU. ha llevado a los consumidores a optar por marcas propias más económicas, que representan entre el 40% y 45% del mercado, según Arpi Gupta de S&P Global. Además, el arancel del 50% sobre el acero importado, implementado por el presidente Donald Trump en junio de 2025, incrementó los costos de producción de latas, de las cuales el 80% del acero es importado.
- Errores operativos durante la pandemia: Durante la pandemia de COVID-19, Del Monte aumentó su producción anticipando una demanda sostenida de alimentos enlatados. Sin embargo, al disminuir la demanda post-pandemia, la empresa quedó con un exceso de inventario, incurriendo en costos de almacenamiento y pérdidas por ventas a precios reducidos.
- Deuda y costos financieros: La adquisición de Del Monte Foods por Del Monte Pacific Limited en 2014 generó una deuda significativa, que para 2025 superaba los 1,230 millones de dólares. Los gastos por intereses se dispararon de 66 millones en 2020 a 125 millones en 2025, tras una reestructuración de deuda en 2024 que añadió 4 millones anuales en intereses.
Estrategia de reestructuración
Del Monte Foods ha asegurado un financiamiento de 912.5 millones de dólares, incluyendo 165 millones de nuevos recursos, para mantener sus operaciones durante el proceso de bancarrota, garantizando nómina, pagos a proveedores y la temporada alta de enlatado. La empresa ha firmado un acuerdo de reestructuración (RSA) con sus prestamistas, que contempla la venta de “todos o sustancialmente todos” sus activos bajo supervisión judicial, con el objetivo de maximizar su valor y crear una “Del Monte más fuerte y duradera”, según el CEO Greg Longstreet.
Impacto en México
En México, donde Del Monte opera desde 1957 con una planta en Irapuato, Guanajuato, y otras en Montemorelos, Nuevo León, y Puebla, las operaciones no se ven afectadas directamente por la bancarrota en EE.UU. La marca en México es gestionada por Conagra/Productos Del Monte, una entidad independiente bajo licencia, asegurando la continuidad de la producción y distribución de productos como frutas, verduras, cátsup y mermeladas. Las plantas en Nuevo León y Puebla, vinculadas a Del Monte Foods, seguirán operando sin cambios inmediatos.
Perspectivas futuras
Aunque la bancarrota no implica el cese de operaciones, Del Monte enfrenta el desafío de modernizarse para adaptarse a un mercado que prioriza la sostenibilidad y los alimentos frescos. La venta de activos podría atraer nuevos propietarios que busquen revitalizar la marca, pero analistas advierten que la empresa debe innovar en su portafolio para recuperar competitividad. En México, donde la marca goza de nostalgia y confianza, Del Monte planea mantener su presencia mientras se redefine su estrategia global.
Que paso al final
La bancarrota de Del Monte Foods refleja los retos de una industria alimentaria en transformación, donde las marcas tradicionales deben adaptarse a nuevos hábitos de consumo y presiones económicas. Con un financiamiento asegurado y un proceso de venta en marcha, la empresa busca una reestructuración que le permita sobrevivir tras casi 140 años de historia. En México, los consumidores pueden estar tranquilos, ya que los productos Del Monte seguirán disponibles en los anaqueles por ahora.


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