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Polémica por el retiro de estatuas de Fidel Castro y Che Guevara/Homenajean a un régimen dictatorial?

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, criticó duramente la decisión de la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, de retirar las estatuas de Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara del Jardín Tabacalera, calificándola como un acto de “intolerancia brutal” y advirtiendo que subastar los monumentos constituiría un daño patrimonial.

-La controversia ha reavivado el debate sobre la memoria histórica, el uso de espacios públicos y las decisiones ideológicas en México.

Contexto del retiro

El 16 de julio de 2025, la Alcaldía Cuauhtémoc, gobernada por Alessandra Rojo de la Vega, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), retiró el monumento “Encuentro”, una escultura de bronce que representa el histórico encuentro entre Fidel Castro y Che Guevara en 1955 en la Colonia Tabacalera, donde planearon la Revolución Cubana.

-La alcaldesa justificó la remoción alegando irregularidades legales en su instalación en 2018, incluyendo la falta de autorización del Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos (COMAEP), la ausencia de documentación oficial y el resguardo irregular de las estatuas por un trabajador de la alcaldía. Además, Rojo de la Vega señaló que la decisión respondió a peticiones ciudadanas, respaldadas por más de 15 mil firmas digitales, que consideraban que las figuras homenajeaban a un régimen dictatorial opuesto a los derechos humanos y la democracia.


Por su parte, la presidenta Sheinbaum reprobó el retiro, argumentando que el monumento representa un “momento histórico” relacionado con la relación de México con América Latina, más allá de las posturas ideológicas sobre los personajes. Propuso reubicar las estatuas en otro espacio público en coordinación con la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, en lugar de subastarlas o destruirlas, ya que esto podría considerarse un daño al patrimonio cultural.


¿Pueden los gobiernos en México retirar estatuas por motivos ideológicos?

En México, los gobiernos locales y federales tienen la facultad de administrar los espacios públicos, incluyendo la instalación o remoción de monumentos, pero estas decisiones deben cumplir con normativas legales, como la autorización del COMAEP en la Ciudad de México, y respetar el valor histórico, artístico o cultural de las obras.

-La Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas protege los monumentos considerados patrimonio, lo que implica que su destrucción o venta sin un proceso adecuado podría ser considerado daño patrimonial, como advirtió Sheinbaum.

-El retiro de estatuas por motivos ideológicos no es nuevo en México.

Un caso emblemático ocurrió en 2020, cuando la propia Claudia Sheinbaum, entonces jefa de Gobierno, ordenó el retiro de la estatua de Cristóbal Colón en Paseo de la Reforma tras demandas de grupos indígenas, reubicándola y reemplazándola con la Glorieta de las Mujeres que Luchan y la estatua de la Joven de Amajac.

-Otros ejemplos incluyen el retiro de estatuas de personajes como Antonio López de Santa Anna, Vicente Fox, Porfirio Díaz y hasta Ignacio Zaragoza, mostrando que estas acciones han ocurrido bajo distintas administraciones y por diversas razones, desde cuestionamientos históricos hasta motivos políticos.


El historiador Alejandro Rosas criticó tanto el retiro de las estatuas de Castro y Guevara como el de Colón, argumentando que estas decisiones responden a “caprichos ideológicos” que ignoran el valor histórico y artístico de los monumentos. Según Rosas, eliminar símbolos no cambia la historia, sino que la politiza, convirtiendo los espacios públicos en escenarios de “venganzas políticas” entre grupos ideológicos.


¿Tiene razón la Alcaldía Cuauhtémoc?

La Alcaldía Cuauhtémoc argumenta que el retiro de las estatuas se basó en irregularidades legales, como la falta de permisos y la adquisición de las esculturas en 2017 con recursos destinados a maquinaria, lo que será investigado por el Órgano Interno de Control. Sin embargo, documentos oficiales del COMAEP confirman que la escultura tenía autorización legal desde 2020, lo que contradice las afirmaciones de la alcaldesa. Además, la narrativa de Rojo de la Vega, que vincula a Castro y Guevara con un “régimen dictatorial” y valores contrarios a la democracia, ha sido interpretada por críticos como un intento de politizar la decisión, especialmente considerando su afiliación al PRI, opuesto al partido gobernante Morena.


Organizaciones como el Partido Comunista de México y la Asociación de Cubanos Residentes en México “José Martí” han condenado el retiro como una “agresión a la historia” y un intento de borrar los lazos de solidaridad entre México y Cuba, exigiendo la reposición inmediata de las estatuas. El embajador de Cuba en México, Marcos Rodríguez Costa, señaló que “la verdadera Revolución no es de piedra ni bronce”, pero subrayó la importancia simbólica de las figuras.


¿Es ilógico que cubanos en México apoyen a Castro y Guevara?

La postura de algunos cubanos residentes en México que defienden las estatuas no es necesariamente ilógica, ya que refleja una diversidad de perspectivas dentro de la comunidad migrante. Para muchos, Castro y Guevara son símbolos de resistencia contra el imperialismo y de la lucha por la justicia social, especialmente en el contexto de la Revolución Cubana que derrocó al dictador Fulgencio Batista. La Colonia Tabacalera, donde se instalaron las estatuas, es significativa porque allí se conocieron ambos líderes en 1955, un hecho histórico que trasciende las opiniones sobre sus legados.


Sin embargo, otros sectores, incluyendo algunos cubanos exiliados y críticos como el periodista José Raúl Gallego, cuestionan la exaltación de estas figuras debido a las violaciones de derechos humanos asociadas al régimen cubano, como la persecución de disidentes y la falta de libertades. La oposición a las estatuas también se basa en actos de vandalismo previos (en 2020 y 2021) y protestas que las señalaron como un homenaje a “asesinos” o a un régimen sin libertad de expresión.


El retiro de las estatuas de Fidel Castro y Che Guevara en la Alcaldía Cuauhtémoc ha desatado un debate complejo sobre la memoria histórica, la legalidad y la politización de los espacios públicos. Mientras Sheinbaum aboga por preservar el monumento como un símbolo histórico, Rojo de la Vega defiende su decisión con argumentos legales y ciudadanos, aunque estos han sido cuestionados por inconsistencias.

-La controversia refleja una práctica recurrente en México, donde los monumentos se convierten en campos de batalla ideológicos, como lo demuestra el caso de Cristóbal Colón. Más allá de las posturas políticas, el historiador Alejandro Rosas subraya que los espacios públicos deben servir para recordar la historia, no para borrarla.


La resolución del destino del “Monumento Encuentro” sigue pendiente, con propuestas de reubicación y exigencias de restitución, mientras la discusión sobre quién define el uso de los espacios públicos y cómo se preserva la memoria histórica continúa polarizando a la sociedad mexicana.

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