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Transporte público sin costo: Cómo Luxemburgo y otros países transforman la movilidad

Desde el 29 de febrero de 2020, Luxemburgo se convirtió en el primer país del mundo en ofrecer transporte público gratuito a todos sus ciudadanos, residentes y turistas, abarcando trenes, tranvías y autobuses a nivel nacional (excepto en primera clase de trenes).

Esta iniciativa, impulsada por el gobierno de Xavier Bettel, busca reducir la congestión vial, disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y promover la equidad social en un país con el mayor PIB per cápita de Europa. Sin embargo, otros países y regiones han seguido su ejemplo, implementando esquemas de transporte gratuito, aunque con alcances y condiciones variables.

1. Luxemburgo: El pionero Inicio: 29 de febrero de 2020.

Alcance: Todo el transporte público (autobuses, trenes, tranvías y funicular) es gratuito para todos, incluyendo turistas, en todo el territorio nacional. Solo se cobra por viajes en primera clase de trenes (€3 por 2 horas, €6 por día) y trayectos transfronterizos.

Objetivos: Reducir el uso de automóviles (696 por cada 1,000 habitantes, el más alto de la UE en 2020), aliviar la congestión (los conductores pasaban 33 horas al año en atascos en Luxemburgo Ciudad) y apoyar a personas de bajos ingresos.

Impacto: Aunque el uso del transporte público aumentó, especialmente entre quienes ya caminaban o usaban bicicleta, no ha logrado reducir significativamente el tráfico, ya que muchos prefieren la conveniencia del automóvil, especialmente los 214,000 trabajadores transfronterizos desde Francia, Bélgica y Alemania. En 2024, se lanzó un plan piloto para extender el transporte gratuito a municipios franceses limítrofes, como Hettange-Grande, con un costo estimado de €730,000.

Financiamiento: Los €41 millones anuales que se recaudaban por boletos (8% del costo operativo de €500 millones) se cubren ahora con impuestos.
Detalles adicionales: Luxemburgo cuenta con una red interconectada de 274 km de ferrocarriles, 250 rutas de autobuses y una línea de tranvía en la capital, con planes de expansión hasta 2035. También ofrece servicios como “Call-a-Bus” para mayores de 70 años y transporte adaptado para personas con discapacidad (Adapto).

2. Malta: Gratuito para residentes Inicio: 1 de octubre de 2022.
Alcance: Transporte público gratuito (autobuses) en la mayoría de las rutas, pero solo para residentes con tarjeta de identificación válida. Los turistas y no residentes deben pagar tarifas.

Objetivos: Reducir el uso de automóviles, mejorar la accesibilidad y apoyar la sostenibilidad en un país con alta densidad de vehículos.
Impacto: Ha incrementado el uso del transporte público, pero el impacto en la reducción de tráfico es limitado debido a la preferencia por los automóviles y la falta de cobertura para no residentes.
Detalles: La red de autobuses cubre la isla principal y Gozo, pero no incluye servicios de ferry ni transporte privado.

3. Estonia: Experimentos regionales Inicio: 2013 en Tallin; ampliado a 11 de 15 condados entre 2018 y 2024.
Alcance: Tallin ofrece transporte público gratuito solo para residentes desde 2013. Entre 2018 y 2024, algunos condados ofrecieron autobuses gratuitos, pero en enero de 2024, la gratuidad se limitó a menores de 19 años y mayores de 63 años.
Objetivos: Fomentar el uso del transporte público y reducir emisiones en áreas rurales.
Impacto: Tallin vio un aumento del 15% en el uso del transporte público, pero no hubo una reducción significativa de automóviles. La gratuidad rural fue menos efectiva debido a la baja densidad poblacional.
Detalles: La red incluye autobuses y tranvías en Tallin, pero los trenes interurbanos no son gratuitos.

4. Otros casos notables Francia: Ciudades como Dunkerque (desde 2018) y Montpellier (a partir de 2023) ofrecen transporte público gratuito para residentes. Luxemburgo planea extender su esquema a trabajadores transfronterizos franceses.
Suecia: Ciudades como Avesta, Hallstahammar y Kiruna ofrecen autobuses gratuitos en rutas específicas.
Bélgica: Ciudades como Duffel e Ingelmunster tienen sistemas de transporte público gratuito a nivel local.
Escocia: Autobuses gratuitos para menores de 22 años (desde 2022) y mayores de 60 años, además de transporte ferroviario y de ferry gratuito para personas ciegas.
Países Bajos: Estudiantes con ciudadanía holandesa tienen acceso a transporte público gratuito (trenes, tranvías, autobuses y metro) a nivel nacional, aunque deben completar su carrera en 10 años o devolver el costo.
Rumanía: Estudiantes preuniversitarios tienen transporte gratuito (autobuses, metro y trenes interurbanos), mientras que universitarios obtienen un descuento del 50%.

Análisis crítico
Aunque Luxemburgo es el pionero, la gratuidad por sí sola no ha cumplido el objetivo principal de reducir significativamente el uso de automóviles, especialmente en un país con altos ingresos y combustible barato. Estudios muestran que la calidad del servicio (comodidad, puntualidad, frecuencia) es más determinante que el costo para cambiar hábitos de movilidad.

Por ejemplo, en Luxemburgo, la falta de mejoras sustanciales en la infraestructura y la conveniencia de los automóviles han limitado el impacto. Además, los esquemas gratuitos benefician más a quienes ya usan transporte público o caminan, no necesariamente a conductores. Otros países, como Malta y Estonia, enfrentan desafíos similares, y la gratuidad a menudo se percibe como un derecho social más que como una solución climática.

Luxemburgo marcó un hito al implementar el transporte público gratuito a nivel nacional, seguido por Malta y experimentos en Estonia y otras regiones. Sin embargo, la efectividad de estas políticas depende de mejoras en la infraestructura, restricciones al uso de automóviles y campañas para cambiar la cultura de movilidad. La gratuidad es un paso hacia la equidad y la sostenibilidad, pero debe complementarse con otras medidas para lograr un impacto significativo en el tráfico y las emisiones.

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