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Adiós al Color de Notting Hill: Por turismo invasivo, vecinos pintan de negro sus casas de película

coup de foudre a notting hill notting hill Year: 1999 - UK / USA Julia Roberts, Hugh Grant Director: Roger Michell

En el icónico barrio londinense de Notting Hill, conocido por sus coloridas casas victorianas y su fama internacional gracias a la película homónima de 1999, los residentes de Lancaster Road han tomado una medida drástica: pintar sus fachadas de negro para disuadir a turistas e influencers que convierten sus hogares en escenarios para fotos de redes sociales. Esta acción responde al creciente problema del “overtourism” disruptivo, que ha alterado la vida cotidiana de la comunidad.
Razones detrás de la iniciativa:


Invasión de privacidad: Los residentes reportan que cientos de personas, especialmente influencers, se aglomeran frente a sus casas desde las 7 de la mañana hasta la noche, tomando fotos, grabando videos y, en casos extremos, trepando barandillas o intentando entrar a las propiedades. Algunos incluso han pedido a los propietarios que se retiren para no “arruinar” sus fotos.


Comportamientos disruptivos: Los vecinos denuncian actos como picnics en las puertas, basura dejada en las entradas, robos de objetos personales (como pertenencias de autos) e incluso sesiones fotográficas subidas de tono, incluyendo un caso de un rodaje “pornográfico” en la calle. Influencers llegan con maletas para cambiarse de ropa hasta seis veces al día o instalan carpas para hacerlo en el lugar.


Impacto en la vida diaria: La afluencia masiva, con hasta 150 personas bloqueando la calle en momentos pico, dificulta el acceso a las viviendas, especialmente los fines de semana. Los residentes describen la situación como “vivir en Oxford Street” y enfrentan actitudes groseras al intentar entrar a sus hogares.
Estrategia visual: Los colores pastel (rosado, azul, amarillo) de las casas son un imán para Instagram y TikTok. Al pintarlas de negro, considerado “menos instagrameable”, los residentes buscan reducir el atractivo visual de sus propiedades, disuadiendo a los visitantes. Algunos han pintado solo partes de sus fachadas, como puertas o la mitad inferior, para probar esta táctica.


Campaña comunitaria: Los vecinos han lanzado una campaña para convencer a otros en Lancaster Road de unirse al cambio de color, argumentando en una carta que los tonos vibrantes son el principal atractivo para las fotos. Aunque algunos lamentan perder el encanto estético, priorizan recuperar la tranquilidad.
Contexto y resultados: La iniciativa, que comenzó con tres casas pintadas de negro, ha tenido cierto éxito, con menos turistas frente a estas propiedades, aunque el problema persiste por las casas aún coloridas. Los residentes, una mezcla de familias de largo arraigo, inquilinos de viviendas sociales y nuevos propietarios, subrayan que Notting Hill no es un museo ni un parque temático, sino un barrio residencial. Algunos, como George Hencken, quien pintó su casa de gris hace años, advierten que la medida podría no ser suficiente, ya que el turismo persiste por la fama del área. Otros temen que, si todas las casas se pintan de negro, la calle se convierta en una nueva atracción: “la calle de las casas negras”.

Respuesta local y autoridades: Se han instalado letreros de “zona tranquila” y barreras en algunas entradas para recordar a los visitantes que respeten la privacidad. El concejal Kim Taylor-Smith, de Kensington y Chelsea, ha pedido a los turistas ser considerados, mientras que el ayuntamiento patrulla para controlar comportamientos antisociales.
Esta acción refleja una lucha global contra el impacto de las redes sociales en barrios pintorescos, donde la búsqueda de la foto perfecta choca con el derecho a la privacidad de los residentes. Aunque algunos turistas, como visitantes australianos, consideran el cambio “decepcionante” para la estética icónica de Notting Hill, los vecinos esperan que esta medida devuelva la calma a sus vidas.

 

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