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De Rocha Moya a Durazo y Villarreal: Sheinbaum repite estrategia y pone en duda investigaciones de EE.UU.”

— La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó este miércoles la filtración a la prensa de una supuesta investigación de Estados Unidos contra los gobernadores de Morena Alfonso Durazo (Sonora) y Américo Villarreal (Tamaulipas), y se preguntó abiertamente cuál es el “interés” detrás de hacer pública la información.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum evitó confirmar la existencia de la investigación revelada por el diario Los Angeles Times y pidió a ambos mandatarios estatales “aclarar” la situación ante la opinión pública. Sin embargo, centró sus críticas en la forma en que se difundió el reportaje.

“Ellos tienen que aclarar, pero antier, ayer lo dije: ¿Qué intención con quitar la visa? Y además hacerlo público. ¿Cuál es el interés? ¿Cuál? Tenemos todo el derecho, al menos, de la duda”, declaró la mandataria.

Sheinbaum exhortó a Durazo y Villarreal a “estar tranquilos” y enfatizó que, mientras se mantengan con la “certeza de lo que están haciendo” por el bien del pueblo, este tipo de señalamientos no deben desestabilizarlos.

 

El Los Angeles Times, en colaboración con Puente News Collaborative, publicó este martes que el gobierno de Donald Trump investiga penalmente a ambos gobernadores por presuntos vínculos con el crimen organizado: a Durazo por posibles nexos en Sonora (ruta clave de fentanilo), y a Villarreal por presunto huachicol en Tamaulipas. Según el medio, a ambos les fueron revocadas sus visas estadounidenses, aunque han ingresado al país bajo el permiso “Significant Public Benefit Parole”.

Tanto los gobiernos de Sonora como de Tamaulipas han negado las versiones y asegurado que los mandatarios cuentan con visa vigente. No existen cargos públicos formales hasta el momento.

 

¿Apoyo a Rocha Moya y políticos señalados por narco?

La reacción de Sheinbaum del miércoles se enmarca en una postura consistente que la presidenta ha mantenido en las últimas semanas respecto a acusaciones similares de Estados Unidos, particularmente el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.

Desde finales de abril, cuando el Departamento de Justicia de EE.UU. acusó formalmente a Rocha Moya y a nueve funcionarios más de Sinaloa de colaborar con “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa (a cambio de protección y favores políticos), Sheinbaum ha exigido “pruebas contundentes” antes de cualquier acción por parte de México. Ha insistido en que “no se va a cubrir a nadie”, pero ha calificado las filtraciones y acusaciones como posibles injerencias con “objetivo político”.

Su mensaje del domingo pasado (y en conferencias recientes) refuerza esta línea: defensa de la soberanía, exigencia de evidencia irrefutable y cuestionamiento a la motivación de Washington.

Críticos interpretan esta postura como una protección implícita a aliados políticos de Morena señalados por narco, mientras que sus simpatizantes la ven como una defensa legítima ante posibles presiones externas y violaciones a procedimientos bilaterales.

Sheinbaum ha reiterado que México coopera con EE.UU. en seguridad, pero “nunca se va a subordinar”, y ha recordado que Washington ha rechazado decenas de solicitudes de extradición mexicanas por falta de pruebas.

Tensiones bilaterales

El caso se suma a una escalada de fricciones entre México y Estados Unidos en materia de seguridad, fentanilo y extradiciones. Analistas señalan que la filtración a medios forma parte de una estrategia de presión de la administración Trump contra funcionarios de alto nivel presuntamente ligados al crimen organizado.

El tema continúa en desarrollo. Hasta ahora, ni la Presidencia ni la Secretaría de Relaciones Exteriores han confirmado la veracidad de las investigaciones, y la oposición ha exigido claridad y acciones concretas de la Fiscalía General de la República.

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