El huachicol, término que describe el robo y comercio ilegal de combustibles en México, se ha convertido en un problema de seguridad nacional. Este delito, que inicialmente involucraba la extracción de hidrocarburos de ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), ha evolucionado hacia redes sofisticadas que incluyen contrabando y evasión fiscal, afectando gravemente las finanzas públicas y alimentando al crimen organizado.
-¿Qué es el huachicol?
El huachicol abarca desde el robo directo de combustible de ductos de Pemex hasta el contrabando de hidrocarburos disfrazados como otros productos (como lubricantes) para evadir impuestos, conocido como “huachicol fiscal”. Este combustible robado se vende en el mercado negro, generando millonarias ganancias para grupos criminales. El término proviene de una bebida adulterada, pero hoy simboliza una actividad ilícita que pone en riesgo la seguridad y la economía del país.
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Decomiso histórico y empresas involucradas
El 7 de julio de 2025, las autoridades mexicanas lograron un decomiso récord de 15.4 millones de litros de combustible robado en Coahuila, el mayor en la administración de Claudia Sheinbaum. Este operativo, realizado en Ramos Arizpe y Saltillo, reveló una red de tráfico que involucra a cuatro empresas: las mexicanas Lambrucar, Ingemar e Industriales Fundentes, y la estadounidense Belar Fuels, con sede en Texas. Estas compañías habrían tejido una red para el traslado, almacenamiento y paso por aduanas de combustible ilegal, a menudo disfrazado como lubricante o aceite usado para evadir el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
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Días antes, el 29 de junio, se desarticuló otra red en el centro del país, con 32 detenidos en operativos simultáneos en Ciudad de México, Estado de México, Querétaro e Hidalgo. Esta organización, sin vínculos directos con cárteles establecidos, extraía combustible de ductos y lo distribuía a gasolineras ilegales.
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Estados más afectados
El robo de combustible tiene epicentros en varias regiones de México. En 2025, los estados con más carpetas de investigación por huachicol son:
Puebla: 347 casos, líder en tomas clandestinas.
Estado de México: 267 carpetas, un centro clave de distribución.
Nuevo León: 248 casos, con creciente actividad de contrabando.
Hidalgo: 223 carpetas, donde operan redes sofisticadas.
Otros estados como Veracruz, con decomisos de 933,000 litros en julio y más de 1.5 millones en diciembre de 2024, y Tabasco, con 1.2 millones de litros asegurados, también enfrentan problemas graves. Coahuila destacó por el reciente megadecomiso, aunque el gobernador Manolo Jiménez aclaró que el combustible no fue extraído localmente, sino que “iba de paso”.
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Cárteles detrás del huachicol
El huachicol ha dejado de ser un delito menor para convertirse en una fuente de financiamiento clave para el crimen organizado. Los principales cárteles involucrados son: Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG): Activo en Guanajuato, Tabasco y el Bajío.
Cártel de Santa Rosa de Lima: Enfrentado al CJNG por el control de tomas clandestinas en Guanajuato.
Cártel de Sinaloa, Cártel del Golfo y La Familia Michoacana: Implicados en extracción, transporte y lavado de dinero.
Historia del huachicol
El robo de combustible comenzó en la década de 1990, inicialmente como un delito menor perpetrado por trabajadores de Pemex. Sin embargo, desde los 2000, el crimen organizado tomó control, transformándolo en un negocio millonario. En los últimos años, el huachicol fiscal ha ganado terreno, con combustibles importados ilegalmente desde Estados Unidos, como los 2,881 cargamentos de petróleo crudo disfrazados de “aceite usado” desde 2022, ligados al CJNG. Entre 2019 y 2024, Pemex reportó pérdidas por 3,800 millones de dólares debido al huachicol, equivalente a más de 20,000 millones de pesos en 2024.
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Detalles y desafíos
A pesar de los decomisos, las detenciones son escasas. En el caso de Coahuila, no se report ascendió de 32 personas, y en muchos operativos, como los de Veracruz y Tabasco, no se reportaron arrestos. La impunidad persiste: de 716 detenidos durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, solo 299 fueron sentenciados. La complicidad de autoridades, empresarios y comunidades, junto con la sofisticación de las redes criminales, dificulta el combate. Expertos advierten que el mercado negro cubre hasta el 30% del consumo en algunas regiones, lo que podría generar desabasto si los decomisos continúan.
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Acciones del gobierno
Bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum, el combate al huachicol se ha intensificado, con más de 69 millones de litros incautados en nueve meses, superando los 57.8 millones decomisados entre 2015 y 2024. Operativos coordinados por la Secretaría de Seguridad, la Fiscalía General de la República, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional han desmantelado redes y clausurado tomas clandestinas, pero se requiere mayor cooperación bilateral con Estados Unidos para frenar el contrabando transfronterizo.
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El huachicol no solo representa una pérdida económica para Pemex, sino un desafío de seguridad nacional que exige estrategias integrales y acciones contundentes para proteger un recurso estratégico del país.


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