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“No vamos a permitir intromisiones de EU”: Sheinbaum defiende soberanía tras acusación de EE.UU. contra Rubén Rocha

La presidenta Claudia Sheinbaum dejó en claro este jueves que el gobierno de México no tolerará injerencias de Estados Unidos en sus asuntos internos, tras la acusación formal del Departamento de Justicia (DOJ) de EE.UU. contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción de Los Chapitos.

En su conferencia matutina, Sheinbaum leyó un posicionamiento oficial en el que enfatizó dos principios: “Verdad, justicia y defensa de la soberanía”. Afirmó que “no vamos a cubrir a nadie” que haya cometido un delito, pero advirtió que, “si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones por parte del Departamento de Justicia es político”.

¿De qué acusa EE.UU. a Rocha Moya y los demás?

Según la acusación presentada en una corte federal de Nueva York, Rocha Moya (de 76 años y gobernador desde 2021 por Morena) habría colaborado con Los Chapitos a cambio de apoyo político para su elección.

Los señalamientos incluyen:

  • Conspiración para la importación de grandes cantidades de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos.
  • Protección política al cártel, permitiendo que operara con impunidad en Sinaloa.
  • Nombramiento de funcionarios afines al grupo criminal en puestos clave de gobierno y seguridad.
  • Delitos relacionados con posesión de armas (incluidas ametralladoras y artefactos explosivos).

Entre los otros acusados figuran el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, y el senador morenista Enrique Inzunza Cázarez, entre otros funcionarios de seguridad y exfuncionarios. EE.UU. solicitó a México su detención con fines de extradición.

El gobernador Rocha Moya rechazó “categórica y absolutamente” las imputaciones, afirmando que carecen de fundamento y que se trata de un ataque a la Cuarta Transformación. Dijo estar “tranquilo”, haber hablado con Sheinbaum y que “no va a pasar nada”.

La postura del gobierno mexicano

Sheinbaum señaló que la Fiscalía General de la República (FGR) investigará el caso bajo jurisdicción mexicana y actuará “conforme a derecho” si recibe pruebas contundentes e irrefutables o si encuentra elementos de delito por su cuenta. Sin embargo, criticó que hasta ahora no se han presentado evidencias sólidas y cuestionó el momento y el contexto de la acusación, en medio de tensiones con la administración de Donald Trump.“Debe quedar sumamente claro: bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero en las decisiones que le competen exclusivamente al pueblo de México”, declaró.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ya emitió un extrañamiento formal a EE.UU. por la forma en que se manejó el caso y advirtió que la solicitud de detención no incluyó elementos de prueba suficientes.

Reacciones y contexto

  • Morena y aliados defienden la soberanía y ven motivaciones políticas en el timing de la acusación, en un momento de presiones de Washington sobre seguridad y narcotráfico.
  • La oposición (PAN, PRI, etc.) ha celebrado la acción de EE.UU. y exige acciones firmes contra lo que llaman “mafiosos de Morena”.
  • Analistas señalan que el caso coloca a Sheinbaum en un dilema: equilibrar la defensa de la soberanía nacional con la necesidad de no encubrir posibles delitos, en medio de la relación bilateral con la administración Trump.

El caso sigue en desarrollo. La FGR evalúa las solicitudes de EE.UU., mientras Rocha Moya continúa al frente del gobierno de Sinaloa. La presidenta insistió en que México actuará con base en pruebas, no en imputaciones unilaterales desde el extranjero.

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